viernes, 26 de octubre de 2012

Fantasia floral de glasé real (royal icing)


Podría haber llamado a esta entrada jardín selvático o abigarramiento floral, con las fotos se entiende.

Esta  tarta es totalmente contraria a mi estilo decorativo y a lo que me enseña mi profesora Rosa Mari de Manenas, es decir, que menos  es siempre más, que hay que ser sutil y elegante  decorando, buscar armonía en los colores, no pasarse con los adornos (pues menos mal, pensará alguno)... La razón de hacer una tarta tan barroca es que me pasé 4 horas de mi vida haciendo flores de glasé real  y la perspectiva de traerlas a casa en una caja, en el transporte público y que se me rompieran la mitad por el camino me daba mucha rabia, así que mejor colocarlo todo, absolutamente todo, todo, sobre la tarta (rosas, narcisos, viloetas, liliums...) y que llegaran  sanas y salvas para poder enseñar mi trabajo.

¿Dónde acaba el mantel y empieza la tarta?


Todo comestible excepto los pistilos, que son de plástico

Detalle de la cesta de glasé
Da pena cortarla, pero habrá que hacerlo. Feliz fin de semana.

Por cierto, ya van más de diez mil páginas vistas.
Gracias a todos y  todas los que entráis a leer mi blog. 

4 comentarios:

  1. Me sé de uno que le dará un empacho de flores!

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    1. No creas ja, ja...ni lo probará. Es demasiado dulce..
      Quizás los peques se coman alguna flor pequeña.

      Es tan excesivo que creo que voy a cortarlo ahora mismo :0)

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  2. Ostres Mònica!!! Quin domini de la màniga, i amb glassa, t'han quedat perfectes! Felicitats per aquest treball!

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    1. Gràcies Mercè, és que la Rosa Mari és una master de l'Univers de les mànigues. Ho explica perfecte.

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