martes, 12 de marzo de 2013

Bizcocho de las Carmelitas Descalzas




La primera vez que supe de la existencia de este bizcocho fue una noche de insomnio en el verano de 2.012 en la que me pasé dos horas en Internet saltando de blog de repostería en blog de recetas. Llegué al de un señor muy erudito, cuyo nombre no puedo recordar, que hablaba de este bizcocho refiriéndose a él como Bizcocho del Padre Pío. También se le conoce como bizcocho de las Carmelitas Descalzas y/o bizcocho de la suerte. Todo se inicia con un vaso de masa madre que se regala  (y que sirve de inicio de todo el proceso. Al entregarlo (3 vasos, concretamente)  tienes  que desear suerte y salud. Cosa que por cierto yo no he hecho. Lo olvidé. Arghhhhhhhhh (ahora mismo les envío un whatsap, espero que valga...)

El caso es que hace unos días una amiga me dijo que en unos días me iba a entregar una masa muy especial y adiviné que se trataba de la misma.

Existe una masa de arranque por si alguien quiere hacer este bizcocho espectacular sin esperar a que le regalen al vasito o bote con la cosa (la masa madre, el pre-fermento) pero lo que manda la tradición es que te lo  regalen. Y entonces esperas a que sea jueves. Y empieza el  proceso de alimentar la masa que  dura 9 días   (imagino que no será casual, seguramente las monjas hacían una novena durante ese tiempo) y se realiza el bizcocho en el décimo día.

Cuando nos regalen  el bote con masa madre debemos dejarlo en un lugar fresco y seco. Pero no en la nevera. Esperamos a que llegue el jueves y comenzamos.

Jueves
Ponemos la masa en un recipiente mayor (un bol grande) y añadimos un vaso de harina y uno de azúcar. No hacemos nada más.

Viernes
Se mezcla con una cuchara de madera

Sábado
No se toca

Domingo
No se toca

Lunes
Añadimos un vaso de azúcar, uno de harina y uno de leche

Martes
Se mezcla todo con una cuchara de madera

Miércoles
No se toca

Jueves
No se toca

Viernes
No se toca

Hasta aquí podéis ver que la actividad que requiere hacer este bizcocho es frenética.

Ciertamente el proceso es muy sencillo, aunque creo que lo complicado en este caso es tener la paciencia de esperar los días necesarios.

Llega el sábado y nuestro octavo pasajero (no he podido reprimir el chiste fácil) está listo para que apartemos tres vasos y los regalemos a tres personas, con un beso y deseándoles suerte y salud (cosa que como dije antes yo no he hecho porque soy un desastre y me leí esa parte de las instrucciones muy rápido).

A nuestra parte de masa le añadimos entonces

2 vasos de harina
2 huevos
1 vaso de aceite de oliva virgen extra
1 vaso de azúcar (o 1/2, al gusto)
1 vaso de leche
1 vaso de frutos secos  (yo usé nueces)
1 vaso de pasas sin hueso enharinadas (no tenía y usé orejones cortados en trocitos)
1 manzana cortada en trozos
La ralladura de una naranja (esta parte también la olvidé!!!!)
1sobre de levadura química
1 pizca de sal
1 pizca de vainilla
1 pizca de canela
Mezclamos bien todos los ingredientes con una cuchara y vertemos en un molde encamisado (engrasado con mantequilla y espolvoreado con harina). Horneamos a 160-170  una hora (o más, dependiendo del horno) Es un bizcocho que tarda mucho en hacerse. Habrá que ir pinchando a partir del minuto 50. 
Si queremos iniciar la masa  de arranque del bizcocho nosotros mismos la receta es la siguiente:
1 vaso de leche
1 vaso de harina
1/2 vaso de azúcar
1/2 sobre de impulsor

Importante: no usar en ningún momento ni nevera ni batidora.
Recomendación: usar un molde grande, mínimo 24 cm.
Vale la pena la espera. Y como experimento de ciencias es muy divertido.











10 comentarios:

  1. Y con todo eso que has cambiado o te has "olvidado" no deberías llamarlo "Bizcocho de la madre Mónica"....

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    1. Es que no se dónde tengo la cabeza... Hay quién le pone chips de chocolate (perlas) en lugar de pasas, pero a mi me ha parecido demasiado "moderno" :0)

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    1. Totalmente de acuerdo, pero es como una plantita, casi no de trabajo ja, ja...

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  3. Come me guste esta historia! Voy a intentar iniciar el movimiento en Belgica ;-)

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    1. Salima me parece una idea buenísima. Ya nos contarás la evolución de la cadena. ¿lo publicarás en tu blog?

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  4. Al final te has atrevido con las masas madre, eh?
    Yo lo hice!
    Me pasó la masa madre mi cuñada, y me dió en fotocopia cómo hacerlo. Sale buenísimo. Es consistente porque lleva mogollón de "tropezones", y sale grande, pero está muy rico.
    Lo he hecho un par de veces. La segunda vez congelé la masa madre y me salió igual que si no la hubiera congelado, así que se puede congelar.
    Y fermanta, con lo cual si lo dejas en el vaso, cuando vas a mirarlo al día siguiente la masa ha crecido y se sale por los bordes.
    Es larga la elaboración, pero vale la pena.
    De todas formas, con un vaso de masa madre y si no quieres esperar a hacerlo, se puede hacer directamente el último paso, el del sábado, sin esperar esos días. Lo que pasa es que no te salen los otros tres vasos para regalar y desear salud y suerte (mi cuñada lo hizo así una vez y le salió igual de bueno), aunque mola seguir la tradición, no?
    Gracias por dar a conocer la receta.
    Ana.

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    1. Es que es una receta tan rica y tan sencilla de hacer (claro, hay que tener paiencia pero mira, mi profe de tai chi -cuando tenía tiempo de hacer tai chi- siempre nos decía que había cosas que servían para trabajarse la paciencia). Pues este bizcocho es una de ellas, que ya no tenemos espera para nada...

      Un beso, Ana.

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  5. Pues yo soy una de las afortunadas que ha recibido 1 de los 2 botes que repartió Mónica. Lamento informar que el tercero sufrió un percance en el patio del colegio. Creo que mi bote pronto me llamará mamá y me pedirá la paga porque esta cobrando vida propia. Ya contaré que tal ha salido, pero todavía espero que me deseen buena suerte ;)
    Núria

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