sábado, 3 de agosto de 2013

Ensalada de verano de arroz y legumbres


En verano da mucha pereza entrar en la cocina. El calor sofocante y los fogones no se llevan bien. No hablemos del horno. Encenderlo para ponerse a hornear con una temperatura ambiente de  más de 35 grados  no sólo es de masoquistas sino que además dependiendo de qué queramos hacer el resultado no va a ser el mismo.

Una pasta brisa que en un momento menos cálido conseguimos estirar sin problemas en verano se transforma en un engrudo que insiste en pegarse a la encimera por más harina que pongas, se cuartea y se rompe continuamente. Cubrir una Tatin de manzana se convierte casi en misión imposible. Pude experimentarlo ayer personalmente. Me empeñé en llevar una como postre a una cena y la experiencia con la masa (las manzanas quedaron perfectas, por fin) fue bastante agotadora ¡Nunca más en plena ola de calor!

En fin, que me voy del tema. Verano. Calor. Exacto. 

En verano lo que más apetece es comer ensaladas y esta receta  soluciona además el compromiso de comer legumbres dos veces por semana. Porque hay que comer legumbres en una dieta equilibrada. 
Aportan hidratos de carbono, proteínas, (son los vegetales con mayor contenido proteico), hierro y vitaminas del grupo B.  Tienen bajo porcentaje de grasas y de tipo insaturadas, beneficiosas para la salud. No contienen colesterol, como todos los alimentos de origen vegetal. Por su aporte de fibras facilitan el tránsito intestinal evitando el estreñimiento

Por el tipo de proteínas que contienen, las legumbres, solas, no reemplazan a la carne. En combinación con arroz (o con frutas secas, en platos más exóticos) su calidad proteica logra ser equiparable a la de las carnes. Para mejorar la absorción del hierro conviene consumirlas junto con alimentos que contengan vitamina C, como el tomate fresco, frutas cítricas o el jugo de estas frutas. 
(información extraída de la web alimentacion-sana.org)

Ingredientes (para 6 adultos)
2 botes de judías en conserva de 400 gr cada una
Unas 8-10 cucharadas de arroz blanco
2 salchichas de frankfurt (¿por qué no?)
Langostinos cocidos (o gambas)
Medio bote de olivas verdes sin hueso
2 tomates grandes 
1 aguacate
Sal, pimienta, aceite y vinagre de módena al gusto o mayonesa



Aclaramos las judías bajo el grifo en un escurridor. Las ponemos en un bol grande. Añadimos el arroz blanco, las dos salchichas de fránkfurt cortadas a daditos, las colas de langostinos, las olivas, el aguacate y los tomates pelados y cortados a dados. Salpimentamos, mezclamos bien y guardamos en nevera hasta el momento de servir.

Tenemos varias opciones, mi preferida es aliñarlo con aceite de oliva intenso y un poco de vinagre de módena. Puede añadirse una salsa mayonesa, una salsa rosa, una vinagreta, zumo de limón y pimienta etc

 

Una duda veraniega que tengo, a ver si alguien sabe la respuesta. Cuando estás en la playa con los niños, el sobrino, dos sillas, toallas, un capazo, palas, cubos, un flotador de la abeja maya (vamos, visibles a más no poder) son las seis de la tarde, la playa está semi-vacía y llegan dos parejas de matrimonios seniors y te plantan la sombrilla a un metro justo, ¿puede ser que a pesar del campamento que tienes montado  no te hayan visto? ¿has tenido la mala ocurrencia de ponerte junto a  su metro cuadrado de arena favorito y no pueden renunciar a él? ¿tienen una idea un poco especial sobre la fraternidad playera (del tipo, yo le aguanto la crema y usted le da a merienda al niño puesto que lo tiene más cerca que yo?)

En fin, yo no lo entiendo. Al final tuve que trasladarme yo cinco metros ya que tanta intimidad me parecía excesiva. Ni se inmutaron. La rara debo ser yo. Si alguien me lo puede explicar, se lo agradeceré.

 

 






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