jueves, 21 de noviembre de 2013

Receta básica de Cupcakes



No he probado demasiados cupcakes.

En general me gusta más su aspecto que su sabor. En algunos casos, en los que veo coberturas de colores imposibles (lo que implica un uso de colorantes bastante generoso) y cientos de sprinkles cubriendo la crema de cobertura (o frosting)  ni siquiera eso. Me producen hasta rechazo. Y no, no soy una gran fan de los que se encuentran en muchas webs americanas porque en  la  totalidad de recetas de cupcakes la masa lleva mantequilla (aunque siempre podemos sustituir la mantequilla por una cantidad menor de aceite de girasol o de oliva suave) y  la cobertura la compone otra crema de mantequilla, una gran cantidad de azúcar glass (a veces medio kilo para hacer 16 cupcakes),  algunas veces un aroma artificial (a limón, coco, fresa, piña colada...) y colorante, también artificial. Resumiendo,  muchas calorías (si en una magdalena normal y corriente casera hay unas 400, hagamos números...)  en un dulce que, para mi gusto, resulta muy poco natural, o casero, o artesano  (no es lo mismo rallar piel de limón o lima y añadirlo a una crema que usar unas gotas de aroma de limón). Y poco más.

En las fiestas infantiles en las que hay tarta y cupcakes (una manera práctica de evitar hacer una tarta gigantesca) los niños por regla general tienden a ir hacia los cupcakes, así que pienso que hay que ser muy cuidadoso con los ingredientes que usamos. Reconozco que soy quizás un poco exagerada con este tema, al fin y al cabo es algo que se come muy de cuando en cuando, o debería, pero creo que la base para hacer cualquier cosa es que uno esté convencido de lo que hace. Si no es así, estás vendiendo humo. O algo peor.

La receta de cupcakes que publico es perfecta. Por supuesto no es mía.  Lleva aceite de oliva suave en lugar de mantequilla.  Es creación de una de mis maestras, Rosa Mari Escribano

Receta de Cupcakes 
 
3 huevos grandes
150 gr de harina
150 gr de azúcar
1/2 sobre de levadura (7 gramos)

Precalentamos el horno a 200 grados.

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos. Montamos  dos claras con la mitad del azúcar hasta que hagan picos y reservamos (para montar claras, el bol que usemos debe estar perfectamente limpio, sin una gota de grasa. Hay quien pasa un poco papel de cocina impregnado en zumo de limón  para asegurarse)  Reservamos.
Mezclamos el azúcar, las yemas, el huevo y la clara  restante y batimos hasta triplicar el volumen. Añadimos el aceite y el aroma si quisiéramos  ( vainilla, por ejemplo). 
Añadimos a la mezcla la harina tamizada con la levadura. A continuación haremos lo mismo las claras,  con una espátula o lengua repostera y de manera envolvente (de abajo hacia arriba).
Llenamos las cápsulas hasta 3/4 partes de su capacidad. Lo mejor es utilizar una cuchara dosificadora  de helado. Horneamos 15 minutos o hasta que al clavar un palillo éste salga limpio.
Sacamos del horno y dejamos que reposen 10 minutos en la bandeja. Pasado este tiempo, pasamos los cupcakes a una rejilla hasta que se enfríen completamente.






La crema es una ganache de chocolate (mezcla de chocolate negro y con leche) que montaremos e introduciremos en una manga con boquilla rizada para decorar. Las flores son de chocolate blanco teñidas con una gota de colorante rojo -especial para chocolate-  para que quedaran rosas. En la foto no se aprecia mucho. Lástima.

A disfrutar.

2 comentarios:

  1. Que bonitas te han quedado!!!!. Reconozco que no he comido muchos cup cakes pero, personalmente, donde esté una buena magdalena, "monda y lironda", que se quite tanta magdalena adornada. Creo que los cup cakes son la manera de que los dulces "entren por los ojos" para una sociedad como la americana en que el dulce y el azucar están por todas partes. Prefiero, sin lugar a dudas, nuestra pasteleria autóctona.

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    1. La receta del cupcake es mejor si quieres "adornarla" porque no sube, no hace "copete", lo que va mejor para decorar (aunque puedes utlizar una magdalena caser y cortar el copete con un cuchillo, pero queda peor estéticamente). sabes que no soy amiga de utlizar según que ingredientes. Me molesta especialmente cuando se trata de niños, que corren detrás de las cosas con colores.Siempre es mejor hacer una crema natural (con queso fresco, por ejemplo y colorearla con fruta o incluso algo de mermelada) Le darás un punto de sabor y además de color.

      El problema de los cupcakes es el siguiente: los originales se hacen con cremas que resisten varias horas el estar a temperatura ambiente. Eso requiere una cantidad enorme (para mi gusto de azúcar glass). Las cremas de chocolate o de qmascarpone, queso fresco...precisan nevera, pero las magdalenas y/o cupcakes y la nevera no son muy amigas, así que debes decorarlos casi a última hora. En fin, yo también me quedo con una buena magdalena :0)

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