miércoles, 6 de noviembre de 2013

Té de jengibre


No he hecho ningún post sobre panellets, o Hallowen. No me gustan mucho los panellets. Me cansan. Tengo pendiente una receta de otoño, de pastel de boniato, pero será para otro momento del mes de noviembre. De todos modos sigue pareciendo septiembre.

Estoy explorando otro tipo de alimentación y de recetas, para hacer del blog un sitio más completo, no solo un lugar en el que encontrar recetas de bizcochos y postres. Blogs de repostería hay a miles (de hecho en mi lista de blogs preferidos hay unos cuantos referentes) y no pretendo ser una experta en el tema, tampoco podría, así que prefiero ir publicando lo que me apetece  sin vivir pendiente de  qué toca en cada  momento del año. No me gusta la monotonía ni la rutina y publicar en función de si es tiempo de helados,  troncos de Navidad,  galletas de Halloween o detalles de San Valentín  no va conmigo.Soy mucho más errática que todo eso.

Así que hoy escribo sobre una infusión que me preparé ayer por primera vez y me pareció tan buena que me gustaría compartirla.

Hace unos días compré jengibre. En raíz. Lo encontré en una gran superficie. Compré una bandeja con unas 4 raíces. De cada raíz podemos sacar para varios tés.También se puede comprar en  en polvo, pero en ese caso sirve más para añadirlo como condimento en platos cocinados o bizcochos.
Buscando, buscando he visto que las propiedades de las infusiones de jengibre son incontables. En esta web explican unas cuantas.

Surfeando en Internet he encontrado muchas recetas de té de jengibre, pero ésta es la que más me ha gustado. La fuente es esta web

Ingredientes
1 litro de agua aproximádamente
1 bulbo de jengibre
10 uvas pasas
1 naranja con piel
Miel, sirope de ágave o azúcar moreno (si se quiere endulzar). No es imprescindible


Ponemos en nuestra tetera el bulbo de jengibre pelado y cortado en tres o cuatro rodajas, las uvas pasas y  la naranja cortada en rodajas (con piel).

Hervimos el agua, la añadimos a la tetera y dejamos infusionar unos 20 minutos.

Podemos tomarlo así o endulzarlo un poco con miel, sirope de ágave o  azúcar moreno.

Es un te muy digestivo, que podemos ir bebiendo durante el día. Tiene un sabor muy agradable y tanto la naranja como el jengibre le aportan el punto cítrico perfecto.

Es una alternativa muy saludable al té negro.






Este post está dedicado a todas las mujeres FFF

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