sábado, 25 de octubre de 2014

Cake de manzana




Cerré el blog en agosto y si me descuido empezamos el mes de noviembre.

Han sido casi tres meses sin publicar nada. Aunque no todo este tiempo he estado de vacaciones, más bien al contrario.

De hecho, he vuelto a trabajar en una empresa a jornada completa (esta información es para esas/os amigas/os que hace tiempo que no llamo y a los que les gusta saber de mi). Tras unos años dedicándome en exclusiva a mi familia sentía que había llegado el momento de volver a trabajar fuera de casa. Y preciso "fuera de casa" porque en casa se trabaja mucho. Muchísimo. Creo que el trabajo de ama de casa es el menos valorado y desagradecido que hay.  Conozco a algunas mujeres que dedicándose sólo al ámbito doméstico no tienen literalmente un minuto para ellas. Unas porque tienen una extensa familia. Otras porque tienen hijos que requieren de un atención especial. Es cierto que muchas otras trabajan dentro y fuera (la mayoría). En esos casos a menudo el trabajo es doble, la evolución de las mujeres y los hombres no ha sido igual en los últimos 50 años. Trabajar dentro y fuera es a veces agotador, no obstante, hay un cierto reconocimiento social, un espacio propio de desarrollo personal.

A mi estar en casa, excepto la parte positiva que me ha permitido estar muy presente en el día a día de mis hijos, me ha parecido una experiencia a menudo muy poco enriquecedora e ingrata y  pienso que se valora muy poco la labor tantas mujeres cuyo trabajo es ocuparse en exclusiva de su familia. Para las mujeres que además lo combinan con un empleo,  la organización es   algo esencial. Yo sigo trabajando en ese tema, intentando encontrar tiempo para cosas  como el blog. No voy a poder dedicarle el mismo tiempo, está claro, pero sí tengo la intención de seguir publicando recetas sencillas que voy encontrando. Como ésta.

Ya es otoño y he vuelto a encender el horno (aunque hace todavía tanta calor en Badalona que parece que el verano no acaba nunca). A pesar de todo, no me desanimo. Sigo esperando que el tiempo cambie y las estaciones vuelvan a tener algún sentido.

Me di cuenta de que en el blog faltaba la receta con la que casi todo el mundo se inicia en la repostería. El famoso Bizcocho de yogurt. No lo había puesto nunca, así que quizás era el momento de rendirle homenaje a este delicioso bizcocho. En este caso le he añadido un poco de manzana y canela. Es una receta básica que admite casi cualquier ingrediente que querráis añadir.


Ésta es la receta.

Ingredientes básicos

1 yogurt natural

1 vasito (de yogurt) de aceite de oliva (suave o intenso)
2 vasitos de azúcar (preferiblemente moreno)
3 vasitos de harina blanca
4 huevos
1 sobre de impulsor

Extra:
3 o 4 manzanas golden
1 cucharadita de canela (opcional)
azúcar moreno para espolvorear

Empezamos por encender el horno, temperatura 180 grados, calor arriba y abajo.

En esta ocasión he utilizado un molde de cake (alargado). Se puede hacer en molde redondo, por supuesto. Para esta cantidad de ingredientes   no usaría uno que fuera mayor de 22 cm. Se puede utilizar un molde mayor, pero en ese caso hay que adaptar las cantidades. Una de las mayores quejas entre reposteras novatas es que el bizcocho no sube. Cuando  explican que el molde era grande (de unos 26-28 cm) y han usado 4 huevos (y las medidas de azúcar y harina correspondientes) claramente el problema no es de falta de batido o de temperatura en el horno, sino de proporción entre la superficie del molde y la cantidad de ingredientes empleados. La mayoría de recetas que encontramos en libros y revistas son perfectas  para moldes medianos, aunque a menudo no lo especifiquen. Si vamos a hacer un bizcocho muy grande siempre hay que adaptar las cantidades. Por poner un ejemplo, cuando hago una genovesa (bizcocho que se realiza sin emplear materia grasa  como aceite o mantequilla)  en un molde cuadrado grande  -de 30x30 cm- uso una docena de huevos,  480 gr de harina y 480 de azúcar (aplicando la regla 1 huevo x 40 gramos de harina x 40 gr de azúcar).

Lo bueno de este bizcocho es que si no tenemos báscula a mano no es un problema ya que el vaso medidor nos lo proporciona el  yogurt.

Encamisamos el molde como hacemos siempre (se unta  con un poco de mantequilla y se espolvorea con harina). Podemos pelar ya las manzanas, quitarles el corazón  y cortarlas a cuartos para tener avanzada esta parte. Vaciamos el yogurt y lo ponemos en un cuenco par poder usar el vasito como medidor del resto de ingredientes. Es aconsejable preparar todos los ingredientes antes de empezar.

Batimos bien los huevos con el azúcar (que triplique el volumen). A continuación añadimos el yogurt y el aceite. Tamizamos la harina con la canela (opcional) y  el sobre de impulsor y lo añadimos con una lengua repostera, con movimientos envolventes de arriba a abajo.

Llenamos la mitad del molde de cake y disponemos los cuartos de manzana cortados a láminas cubriendo toda la superficie. A continuación añadimos el resto de la masa y volvemos a cubrir la superficie con la manzana cortada a láminas. Espolvoreamos con azúcar moreno y lo introducimos en el horno (entre 50 minutos y 1 hora dependiendo del horno). Si vemos que la manzana se empieza a quemar podemos cubrir el cake con papel de aluminio en los últimos 10 o 15 minutos.

Una vez fuera del horno lo dejamos reposar unos 10 minutos en el molde y desmoldamos sobre una rejilla con sumo cuidado.

Dejaremos reposar unas horas antes de degustar.












3 comentarios:

  1. Tú estás de vuelta y mis preguntas también.... así que ahí voy... Tengo horno nuevo y es de aire, y me parece que los tiempos de coocción con estos hornos se "acortan", es así?. Espero tu docta respuesta.
    Gracias por anticipado

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    1. Sara, querida, qué despiste llevo. A ver, mi horno también tiene función aire o ventilador pero no la uso siempre. Lo que sí he leído es que si adaptas una receta para horno normal a uno de aire debes disminuir la temperatura en 15 grados y el tiempo queda más o menos igual.

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    2. Muchísimas gracias, a ver si acabo con las cajas y vuelvo a la cocina.

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