viernes, 14 de noviembre de 2014

Cómo decorar una tarta






Decorar una tarta es algo que cualquiera puede animarse a hacer. No es necesario que quede perfecta. Para nada. De hecho, las tartas imperfectas hace tiempo que son tendencia.

Creo que los primeros ejemplos que recuerdo  los vi en los libros de Jamie Oliver. Sus fotografías mostraban tartas y pasteles con un aspecto muy casero pero con una pinta sensacional.

Es demasiado alta, Jamie


Otra diosa de las cocinas, Nigella Lawson, también parece tener una especial predilección por las tartas donde no se disimula para nada la procedencia casera.

Nigella en plena faena



Pero hay más.  A continuación os dejo unos cuantos enlaces que hablan de las tartas "imperfectas".

 En  Vive les Mariés podéis encontrar  imágenes de preciosas tartas no-perfectas. Lo mismo podéis leer en este  post de The SummerLove .

A mi me encantan este tipo de tartas. No he ocultado nunca que no soy nada pro fondant. Respeto muchísimo a quien trabaja el fondant porque me parece increíble hacer tartas con formas de zapato, bolso o caja de herramientas (juro que esto último lo he visto) pero no es para mi. A mi las tartas de fondant, gastronómicamente hablando me dejan fría. No se me hace la boca agua. Según la tarta pienso: 

a)  ¡Oh! ¡Qué bonita!
b) ¡Oh! ¡qué difícil!
c) ¡Buf!¡Cuánto trabajo!

Las tartas que me gustan son como las que hacen las chicas de  Lolita Bakery, por ejemplo.

Tartas que nada más verlas te dan ganas de coger una cuchara y empezar a comer.

Ahora que ya estáis tod@s convencidos de que las tartas imperfectas son lo más, voy a daros unos cuantos consejos para que vuestras tartas caseras tengan una presencia más acabada, más profesional (lo que puede parecer totalmente incoherente después de lo que acabo de decir), sin embargo tiene su lógica, 

¿Conceptos como  "despeinado peinado" os suenan?,   ¿Maquillaje natural?  ¿Arreglarse para que parezca que no lo has hecho? Vendría a ser lo mismo. Arreglar un poco la tarta para que el resultado sea mejor sin perder el toque casero.



  • Hay muchos tipos de bizcochos pero para una tarta que vamos a decorar y rellenar me decanto siempre  por una genovesa (huevos, azúcar y harina). La ausencia de grasas (mantequilla o aceite) hace que estos bizcochos sean muy ligeros.

  • Una vez tenemos nuestro bizcocho reposado (mejor unas 12 horas) procederemos a cortar con un cuchillo de sierra tanto los bordes del mismo como la base y la parte superior intentando que quede lo más recta posible. De esta manera estaremos eliminando  la parte que ha estado en contacto con el molde y que siempre queda más cocida (en algunos casos incluso quemada). Como es muy difícil que los bordes queden perfectamente redondos después de cortarlos con el cuchillo de sierra el estupendo truco de Rosamari de Manenas es pasar un rallador de cocina (la parte más fina) por los bordes para dejarlos totalmente lisos (a modo de lija).

  • Cortamos el bizcocho en dos o tres capas con un cuchillo  de sierra o con una lira de pastelería. Mojamos con almíbar para humedecer el bizcocho y asegurarnos de que no queda seco. A continuación rellenamos la primera capa (en esta ocasión con una mermelada de fresa y una crema de nata y mascarpone). Si vamos a rellenar sólo con mermelada y vamos a usar mucha, ésta puede  derramarse por los bordes. En este caso usaremos una manga pastelera y una boquilla circular grande para hacer un cordón con la  nata para que haga de barrera de contención.  Como aquí la capa de mermelada era muy fina no ha sido necesario. Vamos rellenando capas de la misma manera.

























  • Aplicaremos dos capas de cobertura. Siempre. La primera capa de crema no debe quedar perfecta. Básicamente sirve para sellar el bizcocho y conseguir que no se escape ninguna miga cuando hagamos la segunda. En este punto dejaremos enfriar la tarta  en la nevera (mínimo una hora). Cuando apliquemos la segunda, la tarta estará fría y nos será mucho más facil. Si la cobertura es a base de mantequilla (buttercream) o una ganache de chocolate, tengamos la precaucion de sacarla de la nevera unos minutos antes. Este tipo de cobertura necesitan una temperatura mayor para poder extenderlas bien. Si están muy duras corremos el riesgo de destrozar el bizcocho al intentar extenderla. Si no tenémos espátula un cuchillo grande de cocina ( el de cortar el pan) puede servir usando la parte lisa. Cubriremos la tarta y retiraremos el exceso con el mismo cuchillo.

  • Y por último, una manera muy sencilla de conseguir unos bordes originales, una vez aplicada la segunda capa de crema es con un "peine". Lo colocamos perpendicularmente a la tarta y la giramos. El dibujo se crea sólo.















El resultado final. Rallamos un poco de chocolate y mezclamos un poco de mermelada con el almíbar para dar un poco de color.






Si queréis ver vídeos que os muestren cómo decorar una tarta en Youtube encontráis cientos de ellos. Muy útil para ver todo el proceso de principio a fin.

Espero que os haya sido útil. La calidad de las fotos es muy mejorable pero lo que cuenta es la intención, dicen.


2 comentarios:

  1. Me gusta tu manera de decorar la tarta. Tiene muy buena pinta. Yo también prefiero las tartas que solo de verlas te dan ganas de coger la cuchara.
    Una pregunta... la crema con la que la decoras es la misma de nata y mascarpone con la que la rellenas? Me das la receta porfi?
    Te felicito por tu nuevo trabajo y por todo lo que haces, y me alegro que de nuevo estés por el blog.
    Ana

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    1. Hola Ana. Muchas gracias por tu comentario. El mascarpone, por su contenido en grasa, mayor que el de la nata de montar, que es de 35%, ayuda a estabilizar la nata de manera natural (es decir, que quede más firme). Puedes usar 250 gr de mascarpone por cada 500 gr de nata para montar y azúcar glass al gusto. Espero que te guste.

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